Hace unos días para a tomar un café, me pareció un local limpio y con un personal con ganas de atender bien, aunque me extraño la poca gente que había, es un local situado en el polígono industrial mas importante de les Franqueses del Valles y decidí desde ese día volver en algún momento a desayunar allí, en Casa Paco, no solo por el café, que bueno, con su espumita y fuerte, como me gusta, si no por el trato y por los desayunos que anuncias a la brasa.
Y aquí estoy, entrando en la terraza del bar, es domingo, en el pueblo de al lado, a cinco minutos andando y que en los domingos hay un mercadillo muy grande, quizás el mas grande de la comarca, tendría que haber clientes y no hay, soy el único, hay cuatro personas sentadas en una mesa en la terraza que resultan ser el dueño, el camarero, el de la cocina y la señora que cobra en caja, al verme entrar todos se levantan y van a su sitio de trabajo. Pido en la barra un bocadillo y me dice que el domingo solamente tienen pan de payés y hacen torradas, me parece bien y diferente a lo que hago normalmente, pido un torrada con jamón y una caña y tomo asiento.
No tardan mucho en traerme la caña, es pequeña, pero para mi gusto suficiente, y pocos minutos después el camarero trae un plato con una gran torrada y abundantes trozos de jamón, y otro plato con ajos, tomate sal y aceite,
La torrada perfecta, ni quemada ni poco hecha, el tomate en su punto para restregar, el ajo no lo toco, hoy no me apetece. Tomo el primer bocado, esta bien, el que está superior es el jamón, que gustoso, se parece ibérico, y con el montón que me han puesto pienso si voy a tener suficiente efectivo para pagar, busco el cartel de aceptación de pago con tarjeta y no lo veo. Espeto tener suficiente, mientras me deleito con este estupendo jamón. Al acabar pido un cortado, perfecto, como el día en que vine a tomar café, Sin embargo sigue preocupándome la falta de cliente, ya que todo me parece bastante perfecto, tanto la comida como el personal. ¿Será el precio?
Voy acabando, que delicioso está el jamón¡ mientras voy leyendo las noticias en mi móvil
El dueño se fija que ya he terminado y se acerca a preguntar si deseo alguna cosa más y que me ha parecido. Le digo que el jamón estaba riquísimo, me ha comentado que antes servían dos clases de jamón. uno ibérico, que al ser restaurante de polígono la gente lo encontraba caro y uno de calidad normal a baja y bien de precio pero que la clientela no lo apreciaba aunque fuera barato y decidieron cambiar a este jamón de bodega.
Fui a pagar y fueron nueve euros con cuarenta, me pareció correcto incluso por la cantidad y calidad del jamón barato,
Cien gramos de jamón de calidad media en un supermercado ya vale mas de tres euros, mas la tostada, el tomate, la caña y el cortado, correcto, y lo más importante, me ha encantado.





